viernes 3 de julio de 2009

Welcome To My Present


- Y ahí me encontraba yo, en aquel bosque soleado y repleto de árboles intemporales, asesinando con una bala de oro todo aquello a lo que erróneamente llamaba futuro. Bang, BANG! Y cayó el maldito, dejando un eco profundo que repetía en mi mente un tic toc acelerado cuyo nuevo y único interés es el Origen de la Simetría. Bienvenidos al primer día del resto de mi vida. -


Siempre me ha obsesionado el concepto de "tiempo". La limitación que vivimos por el simple hecho de sabernos mortales, vulnerables y directamente dependientes del paso de cada segundo, es quizá el quinto elemento cuya fuerza supera en básicamente todos los planos la capacidad de nuestra comprensión. Es entonces cuando me pregunto sobre los planos temporales y la diferencia radicalmente maravillosa que existe entre la realidad real y la absurda y pretenciosa ambición del hombre por creerse capaz de controlar el futuro.


He sido víctima de mi desconocimiento del tiempo y he debido aprender con cierta dificultad que no somos más que escritores de un final que varía con cada paso que damos hacia aquello impreciso, trastornado y caótico que llamamos "el destino". La seguridad plena ha de ser la incertidumbre, la única certeza ha de ser la muerte. Sí.


Tal asombrosa y revolucionaria manera de pensar, paradójicamente siempre ha sido una de mis principales leyes de vida. Quizá el orgullo de haber escrito algo demasiado perfecto y en algún modo verdaderamente cierto, volvió algo confusa la comprensión de mi poemario infinito e inconcluso para siempre. Hoy puedo gritarle a un sordo sabiéndome determinado por la indeterminación.


Quiero invitarles a sentir el tiempo. Caminando he descubierto cosas tan hermosas como secretas y que no se guardan a los ojos de aquellos que pretenden solamente la belleza de lo diferente. Te invito a vivir en el silencio ruidoso del arte de los inconclusos. Si no me entiendes probablemente no has vivido todavía. Quizá no te has atrevido a intentarlo. Quizá no lo sabes.


Comencé a andar sin detenerme a pensar en lo que otros pretenden que piense. Fue el momento de vivir las más intensas y explosivas epifanías que poco a poco han ido revelando a mi memoria lo que he de hacer con lo que se me ha otorgado. Querer más no siempre significa ser ambicioso, querer más puede también ser diferente. La liberación del mundo de los mortales es alcanzable sólo en instante en el que callamos las voces de los necios.


Como he dicho previamente, me resulta sencillamente imposible sentirme involucrado con una persona sin visión. Y no pretendo entonces excluir a nadie, no. Pretendo que se me comprenda. Quien no cree o produce arte se convierte en uno más... en un acompañante limitado por el tiempo. En el arte nos refugiamos los diferentes. Y bien que me aburren los normales.


Te invito a creer. Mi vida ha cambiado desde que acepté la verdad del presente y renuncié a la creación de futuros que sobrepasaban todo realismo. Como bien dijo mi gran sabio: el futuro existe sólo en función de proyecciones. En unos segundos podríamos estar muertos.... ¿Y habría valido la pena la preocupación por lo que desconocemos? - Vaya que siempre hemos pensado lo mismo, incluso antes de conocernos. -


Tocando una vez más al amor, diré que la irracionalidad se convierte en la compañía perfecta de quien cree en la invulnerabilidad de un sentimiento real. Es sencillamente imposible establecer un nexo no relacionado con el tiempo en un mundo cuya inmortalidad es inalcanzable en un plano diferente al de la trascendencia. Hablamos entonces del disfrute máximo y el olvido absoluto de los finales como único camino hacia la vida eterna de los corazones. "En el amor siempre hay algo de locura, pero en la locura siempre hay algo de razón." Silencio.


Siempre he amado los árboles. El concepto poético de Pasado-Presente-Futuro viviendo y CAMBIANDO en la esencia de un sólo ser vivo, que paradójicamente se encuentra encerrado en el Presente y limitado por una mortalidad cuya fragilidad se ve constantemente amenazada por factores ajenos a sus capacidades de vida. ¿Existe alguna otra prueba más perfecta de la necesidad del Presente? La belleza de un árbol reside en el silencio y en su renuncia al tiempo. Los árboles, incluso antes de nacer, son inmortales.


Tal maravillosa epifanía me ha motivado a trabajar por la conservación del ambiente, especialmente enfocada hacia la preservación de la vegetación. Nueva ley de vida orientada hacia la trascendencia.


¿Alguna vez te has detenido a pensar en este tipo de cosas? He dicho quizá demasiadas veces lo decepcionante que me resulta el desprestigio que han alcanzado en nuestros días cosas como la sabiduría escondida tras los sueños o la verdad oculta tras la diferencia. Probablemente viviríamos en un mundo mejor y más propenso al amor si los hombres se detuviesen con más frecuencia para pensar, soñar y vivir en la incertidumbre de lo desconocido.


Creo firmemente en la belleza de los sueños. Creo sin duda alguna en lo intemporal de verdad. Creo en el amor. Creo en lo diferente. Creo en el siempre. Creo, yo también, que siempre he sido un niño grande. Espero que algo de él viva para siempre.



He decidido comenzar a vivir. He decidido olvidarme del tiempo. He decidido que ahora todo importa y quizá mañana también. He decidido seguir creyendo en el amor. Porque el amor es mi todo y mi todo será para siempre.


Bienvenidos al verano, bienvenidos al resto de mi vida.


les presento a Javier Amundaraín, The Real Übermensch.







10 comentarios:

Anónimo dijo...

Si pudiera

si pudiera
SI PUDIERA

me aprendería todo esto para recordármelo "de lunes a lunes"
como tiene mi papá escrito en su espejo.

Si pudiera lo escribiría TODO en mi libreta de rayas. Pero entonces, mataría la escencia de que esté aquí y que venga, visite al hombre sentado de espaldas y lo lea cuando lo necesite.

Me es imposible no escribir dos o tres frases en la libreta. No renunciaré a esa costumbre de anotar ahí lo que ME ENGANCHA. Y tú eres el Capitán Garfio...

Cómo sobrevivir en el intento dijo...

Mi querido real, muchísimo gusto.
Como diría nuestra gente de LOVG: "Ha sido un placer coincidir contigo en esta vida". Y estoy seguro que en las que vendrán (sin pensar en el futuro, claro) también será todo un placer.

Bienvenido entonces al resto de tu vida. Una vida sin ataduras ni mordazas del tiempo.
Sólo silencio e incertidumbre.

¿Cómo podría ser de otra manera?

L.

Little Sneaky Toy dijo...

As I always thought, you are the Real Übermensch...

Miss Adore dijo...

Coincido con LST.
Me encanta como escribes, y podría pasar horas y horas leyéndote. Bienvenido seas tú.
Gracias por compartir con nosotros tu increíble talento.

-MaR- dijo...

Tenemos tiempo indagando en el tiempo, en nuestras formas verbales, en las conjugaciones posibles...
Los artistas somos de este lado. Me alegra compartirte, conocerte, estar desde aquí,leyéndote.
El maestro Fruto Vivas se alegraría de tu perspectiva urbanística atemporal, estoy segura.
En ese banquito de plaza cabemos como tres más. ¿Me esperas?

L'Angelček dijo...

El tiempo: hay que vivirlo por más caprichoso que sea. Y sí, quitarle importancia al final feliz o no tan feliz es fundamental para disfrutar del presente, que nisiquiera existe.

Eric José Barroeta Loggiodice dijo...

Oh querido tu sabes cuanto me gusta leerte, me encanta que escribas así, sobre todo cuando escribes y esta la palabra AMOR, querido Javi repito me encanta leer lo que escribes de verdad.

Buen presente.

dame.pistachos dijo...

De escritor compulsivo y enfermizo a escritor enfermizo, gracias por pequeños espacios como éste.
Y genial por haber añadido a Regina al blog.
;)

Anónimo dijo...

Es increíble como la distancia me hace quererte mucho más. Al leerte -cosa q no hacia desde hace mucho tiempo- veo q has madurado profundamente que el tiempo, a lo largo de tu vida, no ha sido en vano y el único deseo q me queda es poder acompañarte. Ya veremos q tal ;)

Nos vemos pronto
=) <3 Ruthy

S dijo...

Muy "nietzscheano" todo lo tuyo :) Decidiste comenzar a vivir, qué bueno!! Sos un übermensch y no te será difícil la tarea Javier.
Saludos